ACOSO O STALKING

ACOSO O STALKING

La Ley 1 / 2015 por la que se modifica el CP viene a introducir COMO NOVEDAD una figura hasta ahora desconocida como tal en nuestro ordenamiento jurídico : la del llamado “STALKING” o en español acoso o acecho obsesivo, insistente y reiterado y NO consentido por la víctima, que ve alterada y perturbada de manera grave el desarrollo de su vida cotidiana.

Así lo regula el Código Penal:

Art 172 ter

1. Será castigado con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinticuatro meses el que acose a una persona llevando a cabo de forma insistente y reiterada, y sin estar legítimamente autorizado, alguna de las conductas siguientes y, de este modo, altere gravemente el desarrollo de su vida cotidiana:

1.ª La vigile, la persiga o busque su cercanía física.
 
2.ª Establezca o intente establecer contacto con ella a través de cualquier medio de comunicación, o por medio de terceras personas.
 
3.ª Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios, o haga que terceras personas se pongan en contacto con ella.
 
4.ª Atente contra su libertad o contra su patrimonio, o contra la libertad o patrimonio de otra persona próxima a ella.
 
Si se trata de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o situación, se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años.
 
2. Cuando el ofendido fuere alguna de las personas a las que se refiere el apartado 2 del artículo 173, se impondrá una pena de prisión de uno a dos años, o trabajos en beneficio de la comunidad de sesenta a ciento veinte días. En este caso no será necesaria la denuncia a que se refiere el apartado 4 de este artículo.
 
3. Las penas previstas en este artículo se impondrán sin perjuicio de las que pudieran corresponder a los delitos en que se hubieran concretado los actos de acoso.
 
4. Los hechos descritos en este artículo sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
 

Anteriormente estos hechos debían intentar encuadrarse en otros artículos del Código donde se regulaban las injurias, vejaciones, coacciones, amenazas, pero como no se encuadraban perfectamente en esos tipos delictivos, la mayoría de las veces quedaban impunes. Ahora será la jurisprudencia la que vaya perfilando los detalles de este delito con la casuística.